
Cada 18 de mayo, desde 1977, se celebra el día internacional del Museo, como resultado de una iniciativa del Consejo Internacional de Museos (ICOM por sus siglas en inglés). Es por ello que este día se ha convertido, año con año desde hace casi medio siglo, en el momento idóneo para celebrar la labor de los museos en cada latitud donde se reconoce esta fecha conmemorativa; pero en Puebla, el tema de los museos debería ser un asunto de discusión más presente.
De acuerdo a datos del Sistema de Información Cultural (SIC) y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) nuestra entidad cuenta con un total de 92 recintos museísticos, de los cuales 60 son museos y 33 galerías. Puebla Capital monopoliza el sector cultural con un total de 52 museos, de los cuales 32 son públicos o estatales, además de contar con 80% de las galerías del estado. Con ello, nuestra ciudad se convirtió en la segunda con más museos del país, solo por detrás de la CDMX, que se encuentra muy por arriba con un total de 194 (la segunda a nivel mundial).
No obstante, estas cifras que parecen alentadoras no lo son tanto al analizar el comportamiento y consumo cultural de nuestro estado. Allí la cuestión cambia, pues la afluencia total a dichos recintos, según el INEGI, alcanza cerca de 2 millones de visitantes para el año 2025, consolidándose como la cuarta entidad en dicho rubro, por detrás de la mencionada CDMX que concentró 23 millones de visitas (el 50% del total nacional), Nuevo León, con 3.5 millones, y Guanajuato con cerca de 2.2 millones. Cómo se ve, la existencia de museos no garantiza su afluencia, o de forma más clara, la cantidad de espacios museísticos no necesariamente comporta una relación directamente proporcional con sus visitantes.

La cuestión no termina allí, pues según datos expresados por Romero y Sánchez, de esos casi dos millones de visitantes anuales a los museos y galerías poblanas, para el 2024 sólo el 4% pagó una entrada para ver una exposición, el restante asistió a museos y galerías gratuitas, o en eventos como “Noches de Museos”. Esto responde a la tendencia nacional, que muestra que el 79% de las visitas se realizaron a instituciones de acceso gratuito, y 21 restante se reportó a museos con costo. Esto pone de manifiesto un problema de sostenibilidad en el sector, no únicamente a nivel estatal sino federal, y revela uno de dos tristes escenarios: o la población ha perdido interés genuino en las materias, objetos, narrativas o sistemas de exposición de los museos; o bien, el público general se ha acostumbrado a la gratuidad en el acceso del arte, la historia y la cultura, y prefiere prescindir de ello cuando posee algún costo.
El asunto no es menor, pues en términos económicos, el INEGI ha señalado que la cultura, en general, representó, para 2024, el 2.8% del total del PIB estatal de Puebla, es decir, unos 37,780 millones de pesos. De ese total, la artesanía ocupa un 18.4% (6,951 millones), mientras que la actividad económica de los museos rondaría el 6% (2,266 millones), lo que declara el carácter netamente subsidiado que tienen nuestras instituciones museales.

Pero llegados a este punto valdría preguntarnos ¿qué han hecho otras entidades con menos museos para atraer más visitas? ¿Cuáles estrategias se han seguido en otros países o regiones para mantener grandes afluencias a museos con altos costos de acceso? ¿En qué se diferencia nuestra gestión de aquellas que muestras exitosos resultados económicos y demográficos? Al indagar más profundamente en las meras estadísticas, puede notarse que sólo el 47% de los empleados de los museos nacionales tienen contratos directos con las instituciones, mientras que el 14% son personal de servicios subrogados y un increíble 37% obedece a voluntariados. Esto supone un cambio en la perspectiva global, demostrando que, pese a que las condiciones de precarización de los empleados de la cultura no varían para el caso de los museos, el voluntariado sí implica el más genuino de los intereses de parte de la población en actividades museísticas. El Museo continúa ocupando un lugar predilecto entre las sensibilidades culturales de los mexicanos.

Con todo, tendríamos que cuestionarnos también el papel de nuestras autoridades respecto del rol que cumplen los museos en nuestra entidad, y de forma particular en nuestra ciudad. No hace mucho trascendió la triste noticia de que el Museo Taller Erasto Cortés (MUTEC), un espacio con 26 años de historia, se consolidó como el museo menos visitado de la capital. Sólo se registraron 6,400 visitas para el año 2025, con un promedio inferior a los 18 visitantes diarios. Para un museo situado en el corazón de nuestra capital es una cifra preocupante, pero revela también la desigualdad en los temas de inversión, promoción y difusión de la cultura en Puebla. Quizá sea esta fecha no únicamente motivo de festejo, sino de reflexión urgente sobre la trascendencia y la vigencia de los museos.
Dr. Carlos Felipe Suárez S.
Responsable de la Galería de Arte del CCU-BUAP
Docente de la Facultad de Artes Plásticas y Audiovisuales
Complejo Cultural Universitario Eventos culturales y artísticos en Puebla